Miembros del personal de FIFA expresaron preocupaciones sobre una reciente prohibición de botellas de agua para los aficionados, según The Athletic. Los debates internos enfatizaron temores de que intereses comerciales influyeran en la decisión. La prohibición se produce mientras FIFA se prepara para el Mundial en Norteamérica, que se llevará a cabo este verano.
Qué sucedió
Miembros de los equipos de seguridad de FIFA expresaron inquietud durante las discusiones sobre la política restrictiva de la organización respecto a las botellas de agua. Insiders reportaron que ha habido tensión durante meses en relación con la prohibición de botellas de agua en los estadios del Mundial. “La decisión de prohibir botellas de agua con tapa se basa en varios factores relacionados con la seguridad,” declaró FIFA el jueves.[2]
Tres semanas antes del anuncio, el código de conducta público de FIFA permitía a los aficionados llevar una botella de agua de plástico vacía a los estadios para rellenarla. Sin embargo, parece que las consideraciones comerciales jugaron un papel significativo en revertir esa política. Fuentes indicaron que los acuerdos de reparto de ingresos y vínculos de patrocinio de FIFA, especialmente con Coca-Cola, influyeron en esta decisión. El producto de agua de Coca-Cola, Dasani, se venderá en los eventos.
A pesar de las afirmaciones de FIFA, algunos técnicos dentro de la organización ven la prohibición como un posible riesgo de seguridad debido al estrés por calor para los aficionados durante el verano. Ha surgido una notable reacción de varios interesados, incluidos aficionados y funcionarios locales, citando la necesidad de hidratación accesible durante condiciones sofocantes.[1]
Por qué importa
La decisión de prohibir las botellas de agua plantea importantes preguntas de salud y seguridad, particularmente ante las altas temperaturas esperadas. Con 26 de los 104 partidos del Mundial probablemente jugados en condiciones de calor preocupantes, el acceso al agua es esencial para la seguridad de los aficionados. Los críticos argumentan que priorizar los intereses comerciales sobre el bienestar de los asistentes socava el compromiso de FIFA con la seguridad de los aficionados.[3]
Antecedentes
El 12 de mayo de 2026, el código de los estadios de FIFA inicialmente permitía a los aficionados llevar una botella de agua de plástico, reflejando un enfoque en la salud durante el calor del verano. Posteriormente, el 13 de mayo, la comunicación de FIFA sugirió permisos condicionales para botellas basados en la temperatura. Sin embargo, esta política se convirtió en la actual prohibición total, confirmada en un correo electrónico a los poseedores de boletos esta semana.
Qué sigue
Las autoridades locales, incluidos los funcionarios de la ciudad de Toronto, se están movilizando para desafiar la política de FIFA. Con el torneo acercándose, se desarrollarán discusiones continuas sobre la accesibilidad al agua y las posibles acciones de las ciudades anfitrionas para apoyar el bienestar de los aficionados durante el Mundial.

