La Corte de Apelaciones del Reino Unido ha ratificado la prohibición del gobierno sobre el grupo activista Palestine Action, considerándolo una organización “terrorista”, según Al Jazeera. La decisión, emitida el 15 de junio de 2026, revocó un fallo anterior de un tribunal inferior que había considerado la prohibición ilegal y desproporcionada.
¿Qué ocurrió?
La Corte de Apelaciones dictaminó que la proscripción del gobierno sobre Palestine Action era legal y justificada. La decisión siguió a una apelación del gobierno contra un fallo del Tribunal Superior emitido en febrero, que encontró que la prohibición impuesta bajo la Ley de Terrorismo de 2000 era ilegal. La presidenta del tribunal, Sue Carr, afirmó: “Concluimos que la decisión de proscripción logró un equilibrio justo”, permitiendo la apelación del secretario de Estado del Interior contra el fallo anterior del Tribunal Divisional.
En respuesta a la decisión, Huda Ammori, cofundadora de Palestine Action, expresó su determinación de impugnar el fallo, afirmando: “Lucharé contra la proscripción hasta el final” en tribunales superiores, incluyendo la Corte Suprema y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Desde que se impuso la prohibición el 5 de julio de 2025, se han reportado más de 3,000 arrestos relacionados con el apoyo al grupo.
¿Por qué es importante?
La decisión del tribunal tiene importantes implicaciones para la libertad de expresión y el derecho a protestar en el Reino Unido. Al etiquetar a Palestine Action como una organización terrorista, el gobierno tiene la autoridad para imponer severas penas, que podrían llegar hasta 14 años de prisión por pertenencia o apoyo. Los críticos argumentan que la prohibición representa una tendencia preocupante en los intentos del gobierno por suprimir la disidencia y restringir las libertades civiles.
Antecedentes
El 5 de julio de 2025, el gobierno del Reino Unido prohibió oficialmente a Palestine Action, citando preocupaciones sobre sus tácticas de acción directa y su supuesta promoción de la violencia. La decisión provocó protestas generalizadas y una significativa oposición pública. En febrero de 2026, un fallo del Tribunal Superior declaró la prohibición ilegal, afirmando que no cumplía con los estándares legales necesarios, lo que llevó a la apelación subsiguiente del gobierno.
¿Qué sigue?
Tras la decisión de la Corte de Apelaciones, Palestine Action planea intensificar su batalla legal, buscando una audiencia en la Corte Suprema. Se esperan más desarrollos a medida que el grupo continúe desafiando la clasificación del gobierno sobre sus actividades.

