Ucrania atacó el jueves una importante refinería de petróleo en Moscú, según Associated Press. Este ataque con drones, el segundo en una semana, generó grandes columnas de humo sobre la capital y perturbó los vuelos en los aeropuertos locales.
¿Qué ocurrió?
Ucrania lanzó un significativo ataque con drones contra una destacada refinería de petróleo en Moscú el 27 de mayo de 2026. El ataque envió espesas columnas de humo negro sobre la ciudad y detuvo temporalmente las operaciones en cuatro aeropuertos. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy se refirió al ataque como una respuesta a la agresión continua de Rusia, declarando: “Si Ucrania va a arder, tu Moscú también arderá.”[1]
La refinería, una de las más grandes de Rusia, supuestamente suministra más de un tercio del combustible de la región de Moscú. El incendio que se desató durante el ataque fue rápidamente controlado, y el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, aseguró posteriormente que los focos restantes estaban siendo atendidos. El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, señaló en X que “la pregunta para los moscovitas es ‘¿Qué está pasando?’ y la respuesta se encuentra en la guerra de agresión de Rusia.”
¿Por qué es importante?
Este incidente destaca la campaña estratégica de Ucrania para atacar instalaciones energéticas rusas, con el objetivo de debilitar el financiamiento de la guerra de Moscú y demostrar el impacto de la invasión en los ciudadanos rusos. Los informes indican que están surgiendo escaseces de combustible en varias regiones, con una de cada cuatro estaciones de servicio imponiendo restricciones en la venta de combustible.
El ataque a la refinería y las posteriores interrupciones subrayan las implicaciones más amplias para la vida civil rusa y la logística militar, ya que Ucrania continúa empleando ataques con drones para paralizar las líneas de suministro y los esfuerzos de producción de petróleo de Rusia.
Antecedentes
El 20 de mayo de 2026, Ucrania llevó a cabo un ataque similar con drones en la misma refinería, causando daños significativos y provocando una rápida respuesta de los departamentos de bomberos locales. Esta reciente escalada sigue un patrón de Ucrania atacando la infraestructura energética rusa desde que comenzó la invasión a gran escala hace más de cuatro años.
Antes del último asalto, el presidente Zelenskyy mantuvo una llamada de coordinación con líderes de Estados Unidos y Francia, asegurando promesas de apoyo continuo durante la reciente cumbre del G7. Las autoridades rusas han enfrentado una creciente vergüenza, incluido un reciente ataque con drones que golpeó San Petersburgo mientras el presidente Vladimir Putin recibía a dignatarios.[2]
¿Qué sigue?
Zelenskyy se reunirá hoy con líderes de la OTAN y la Unión Europea en Bruselas para discutir una mayor cooperación militar y posibles estrategias para mejorar las defensas aéreas contra los continuos ataques con misiles rusos.[3]

