Jermaine Jenkins y el talento joven
Jermaine Jenkins, quien ha sido compañero de entrenamiento de Venus Williams y ha trabajado como entrenador de desarrollo nacional en la Asociación de Tenis de EE. UU. desde 2019, ha encontrado a numerosos jóvenes prometedores a lo largo de los años. Un momento que aún recuerda vívidamente es su primer encuentro con Akasha Urhobo.
Un descubrimiento notable
Este encuentro tuvo lugar en 2022 durante un pequeño torneo de la ITF en Florence, Carolina del Sur, donde Urhobo, con solo 15 años y originaria de Fort Lauderdale, mostró un estilo poco convencional. Jenkins destacó su juego agresivo, comentando: “Recuerdo haberla visto desde lejos, pensando: ‘¡Vaya, está atacando todo!’”
El desafío del juego moderno
A diferencia de la mayoría de las jugadoras de la WTA, que emplean una estrategia de fondo, el enfoque de Urhobo de apresurarse a la red podría presentar dificultades en diversas superficies. Sin embargo, ha demostrado ser efectivo en partidos juveniles y de nivel profesional inferior, ofreciendo un elemento sorpresa similar a una defensa a toda cancha en el baloncesto de secundaria.
Apoyo y desarrollo
Intrigado por su potencial, Jenkins mantuvo un seguimiento de Urhobo y se comunicó con su padre y entrenador, TJ, para expresar el interés de la USTA en su desarrollo. Esto llevó a Jenkins a trabajar con Urhobo, comenzando en junio pasado, tras una llamada de Kathy Rinaldi, la anterior directora del tenis femenino en la USTA.
Progreso impresionante
Desde entonces, el ranking de Urhobo ha mejorado radicalmente, pasando del puesto 432 a casi 250 lugares más arriba, gracias a su excepcional rendimiento en tierra batida. Se destacó entre sus compañeras, incluso clasificándose para el cuadro principal del WTA 500 Charleston Open. Urhobo reflexionó sobre su progreso, diciendo: “Son como yo… Si sigo esforzándome, también puedo estar allí.”
Un viaje de aprendizaje
Jenkins enfatizó la importancia de construir un sólido juego de fondo para complementar las habilidades de red de Urhobo, mientras continúan desarrollando su estilo. Su evolución táctica se remonta a la influencia de su padre, quien admiraba a los famosos jugadores de saque y volea. A pesar del éxito inicial, Urhobo reconoció la necesidad de adaptar su juego a medida que transicionaba fuera de las categorías juveniles.
Perspectivas futuras
A medida que perfeccionan su juego, Jenkins observó la maduración gradual de Urhobo como jugadora. Aunque al principio le costaba tener paciencia en la red, está aprendiendo a equilibrar la agresividad con la estrategia. Jenkins cree en su potencial, afirmando: “Es muy cruda, pero solo necesita pulir algunas cosas. El cielo es el límite para ella.”

