Cuatro mineros más fueron liberados de una cueva inundada en Laos tras estar atrapados durante 10 días, según The Guardian. La dramática operación de rescate ocurrió el sábado, después del rescate inicial del primer hombre el viernes. Dos individuos siguen desaparecidos mientras los equipos continúan buscando en el peligroso entorno.
Qué sucedió
Buzos de rescate evacuaron con éxito a cuatro mineros el 27 de mayo de 2026, quienes fueron encontrados acurrucados en un saliente rocoso a aproximadamente 300 metros de la entrada de la cueva. El grupo quedó atrapado debido a inundaciones repentinas provocadas por fuertes lluvias, que hicieron intransitable su salida. Los rescatistas habían suministrado previamente agua, comida y mantas a los mineros durante su calvario.
Equipos de buceo internacionales, incluidos expertos que participaron en el rescate de la cueva tailandesa en 2018, están buscando a los dos individuos restantes desaparecidos. Se enfrentan a agua fangosa, pasajes estrechos y poca visibilidad, lo que complica sus esfuerzos de recuperación. “Bucear en el pasaje estrecho que no tiene espacio para dar la vuelta es realmente peligroso”, dijo Kengkaj Bongkawong, un rescatista tailandés.
Por qué es importante
La situación enfatiza los peligros que enfrentan los mineros y los equipos de rescate en Laos, especialmente durante las temporadas de monzones cuando las inundaciones pueden crear condiciones que amenazan la vida. La necesidad de estrategias de rescate eficientes y protocolos de seguridad se destaca por la misión en curso para localizar a los mineros desaparecidos, que ha captado la atención internacional.
Antecedentes
El 20 de mayo de 2026, siete mineros ingresaron a la cueva en la provincia de Xaisomboun para buscar minerales valiosos, como mineral de oro. Rápidamente quedaron atrapados por una inesperada crecida de agua. El posterior esfuerzo de rescate se intensificó a medida que las condiciones empeoraban, lo que llevó a las autoridades locales a solicitar equipos especializados.
Próximos pasos
Las operaciones de rescate continuarán mientras los equipos planean explorar una sección fuertemente inundada de la cueva, a aproximadamente 20 a 25 metros de profundidad desde donde se encontraron a los sobrevivientes. Los futuros rescates dependen de la gestión de las condiciones bajo el agua y de garantizar la seguridad de los buzos.

