Un puma fue tranquilizado tras pasar el día en jardines residenciales a lo largo de Montana Avenue en Santa Mónica, según el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California. Funcionarios de vida silvestre respondieron a la situación tarde el viernes por la tarde, asegurando la remoción y evaluación segura del animal.
¿Qué sucedió?
Un puma que vagó por los patios traseros a lo largo de Montana Avenue fue tranquilizado por un biólogo del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California el viernes por la tarde. El animal provocó una rápida respuesta de la policía local y de los funcionarios estatales de vida silvestre, quienes llegaron poco antes del mediodía para evaluar la situación.
La tranquilización se llevó a cabo en coordinación con la aplicación de la ley de Pesca y Vida Silvestre de California y expertos en vida silvestre del Servicio de Parques Nacionales. Las autoridades informaron que el puma parecía estar en buena salud, instando a los residentes cercanos a permanecer en interiores y no acercarse al animal. “Se pidió a cualquier persona que avistara al animal que llamara al 911 de inmediato desde un lugar seguro”, afirmaron los funcionarios de seguridad pública.
¿Por qué es importante?
La presencia de un puma en un área residencial es un acontecimiento raro, con menos de quince pumas adultos y subadultos estimados habitando las Montañas de Santa Mónica. La población local enfrenta desafíos, incluidos severas presiones de endogamia y pérdida de hábitat. “Las principales causas de muerte son los atropellos, la intoxicación por rodenticidas y los conflictos intraespecíficos”, señalaron los investigadores que rastrean la vida silvestre local.
Antecedentes
El 12 de febrero de 2026, la Comisión de Pesca y Vida Silvestre de California votó para clasificar a los pumas de la Costa Sur y Central como amenazados bajo la Ley de Especies en Peligro de California. La última vez que se avistó un puma dentro de los límites de la ciudad fue en 2012, cuando un animal fue muerto tras intentar escapar antes de ser tranquilizado.
Los incendios forestales regionales, como el incendio Woolsey de 2018, agravaron los riesgos para la población local de pumas, destruyendo vastas áreas de su hábitat. Estudios recientes muestran que los pumas se han adaptado alterando sus patrones de movimiento en respuesta a estas amenazas.
¿Qué sigue?
Los expertos en vida silvestre evaluarán al puma tranquilizado antes de decidir sobre sus planes de reubicación. El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California continúa monitoreando la población local en busca de señales de salud y tendencias de movimiento.

