Una lluvia de misiles y ataques con drones rusos dejó al menos 22 civiles muertos y más de 100 heridos en toda Ucrania, según CBS News. El ataque ocurrió la noche del 2 de junio de 2026, mientras el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy advertía sobre ataques inminentes.
¿Qué ocurrió?
Las autoridades ucranianas informaron sobre una serie de mortales ataques con misiles y drones, teniendo a Kyiv y Dnipro como principales objetivos. Zelenskyy describió el asalto como “un ataque brutal”, señalando que 130 personas resultaron heridas en el bombardeo.[2]
“Desafortunadamente, el nivel actual de suministros para nuestra defensa aérea no nos permite derribar una parte significativa de los misiles,” dijo.
Según la fuerza aérea de Ucrania, Rusia lanzó al menos 656 drones y 73 misiles durante la noche, de los cuales 40 misiles y 602 drones fueron neutralizados. A pesar de estos esfuerzos, 38 sitios fueron impactados con éxito, incluidos edificios residenciales.
¿Por qué es importante?
Los ataques en curso reflejan la creciente brutalidad de la campaña militar de Rusia mientras busca ventajas estratégicas en el conflicto. Las altas bajas civiles destacan el costo de la guerra en vidas inocentes, haciendo que la situación sea cada vez más grave.[3]
Antecedentes
El 27 de mayo de 2026, Zelenskyy advirtió sobre un inminente “nuevo ataque masivo” de Rusia. Su administración ha pedido repetidamente capacidades mejoradas de defensa aérea a medida que el Kremlin intensifica sus campañas de bombardeo.[1]
El conflicto ha persistido desde 2022, con Ucrania enfrentando bombardeos casi diarios mientras responde a las áreas ocupadas. Las conversaciones para poner fin a esta devastadora guerra han estado en gran medida estancadas.
¿Qué sigue?
Se espera que Zelenskyy continúe abogando por el apoyo a la defensa aérea, incluyendo el suministro de sistemas de misiles Patriot, en reuniones con líderes internacionales.

