Los votantes suizos rechazaron una propuesta de extrema derecha para limitar la población del país a 10 millones en un referéndum altamente controvertido, según The Guardian.
¿Qué sucedió?
El 27 de mayo de 2026, aproximadamente el 54.79% de los votantes suizos se opusieron a la propuesta del Partido Popular Suizo (SVP), mientras que el 45.21% la apoyó. La participación electoral fue del 58.86%. Si la iniciativa hubiera sido aprobada, habría exigido limitar la población actual de 9.1 millones a 10 millones para 2050, desencadenando restricciones estrictas de residencia si los números superaban los 9.5 millones.[1]
El límite propuesto también estipulaba que superar el umbral de población obligaría a Suiza a retirarse de su acuerdo de libre circulación con la UE, perdiendo así el acceso al mercado único. El SVP afirmó que la iniciativa era vital para abordar las presiones sobre la infraestructura, la vivienda y los recursos debido al aumento de la población.[2]
“Los votantes estaban preocupados por las consecuencias negativas para la relación de Suiza con la UE y para el mercado laboral”, dijo Urs Bieri de la firma de encuestas GFS Bern.
¿Por qué es importante?
El resultado de este referéndum es significativo para el panorama socioeconómico de Suiza. El SVP ha avivado durante mucho tiempo el sentimiento antiinmigrante, especialmente respecto a los trabajadores de la UE, y un límite podría haber alterado fundamentalmente la composición demográfica y la estabilidad económica del país. Muchos temían que la propuesta dañara las relaciones con la Unión Europea y perturbara el flujo de mano de obra extranjera crucial para varios sectores.[3]
Antecedentes
El 13 de junio de 2026, antes del referéndum, las encuestas indicaban un electorado dividido, reflejando los debates nacionales en curso sobre inmigración y crecimiento poblacional. El SVP ha utilizado previamente referéndums para impulsar políticas antiinmigración, aprovechando el sistema de democracia directa de Suiza, que facilita iniciativas populares con suficiente apoyo público.
¿Qué sigue?
Mirando hacia adelante, se espera que el gobierno suizo continúe abordando las preocupaciones relacionadas con el crecimiento poblacional mientras gestiona su relación con la UE, especialmente dado el continuo debate sobre la inmigración y los mercados laborales.

